viernes, 26 de febrero de 2010

DIARIO DE UN PERRO

Una semana: Hoy hace una semana que he nacido. Qué alegría haber llegado a este mundo. Un mes: Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar. Dos meses: Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo adiós. Espero que mi nueva familia humana me cuide tan bien como ella me ha dicho que harán. Cuatro meses: He crecido rápido, y todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son como hermanitos. Somos todos muy inquietos, ellos me tiran del rabito y yo les mordisqueo jugando. Nos divertimos mucho. Cinco meses: Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí dentro de casa, pero nunca me habían dicho dónde hacerlo. Además duermo en un cuartito...y ¡ya no aguantaba más! Ocho meses: Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar, y me siento tan seguro, tan protegido...Mi familia humana me quiere y me deja hacer muchas cosas. Cuando están comiendo yo les pido algo y siempre me lo dan. Y el jardín de casa es estupendo, y puedo escarbar como mis antepasados los lobos, escondiendo la comida. Creo que nunca hago nada mal porque nunca me dicen nada... Doce meses: Hoy cumplí un año. ¡Soy un perro adulto! Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pensaban. Seguro que se sienten orgullosos de mí... Trece meses: Que mal me sentí hoy. Mi hermanito, uno de los niños, me quitó la pelotita. ¡Yo nunca le quito sus juguetes! Así que se la quité, pero mis mandíbulas se han hecho fuertes y le hice daño sin querer. El gritó y lloró y yo me sentí muy triste. Después del susto me encadenaron casi sin poder moverme. Hacía mucho sol y tenía mucho calor y no había agua cerca...Y les oí decir que iban a tenerme en observación o algo así, y que soy un desagradecido. No entiendo nada. Quince meses: Ya nada es igual. Vivo en la azotea y me siento muy solo. No se por qué mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed, y cuando llueve no tengo ningún techo para cobijarme. Dieciséis meses: Hoy me bajaron de la azotea. Me puse muy contento de que me perdonaran, y daba saltos de gusto, y movía el rabito como nunca. ¡Y además me van a llevar de paseo! Monto en el coche y espero a ver a dónde me llevan, tengo muchas ganas de correr y jugar con mi familia. Paramos, abrieron la puerta y yo me bajé feliz. Estábamos en la carretera, al lado de un campo y pensé que pasaríamos un día estupendo. No entiendo por qué cerraron la puerta y se fueron. ¡Esperadme!, les grité, ¡Os olvidáis de mí! Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas, muy angustiado, iba viendo que no podría alcanzarles, que no podía correr más y el coche se iba haciendo pequeñito. Me habían olvidado. Diecisiete meses: He intentado encontrar el camino para volver a casa y no lo he conseguido. Estoy perdido. A veces me encuentro con gente buena que me mira triste y me da algo de comer. Yo les doy las gracias con la mirada, y les digo que querría que me adoptaran, que les prometo ser leal como nadie...pero sólo dicen "pobre perrito, se debe haber perdido". Y se van y me dejan sólo otra vez. Dieciocho meses: Es otro día pasé por un colegio y vi a muchos niños como mis antiguos hermanitos. Me acerqué y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras, "a ver quien tiene mejor puntería", decían. Una de las piedras me dio en un ojo y ya no veo con él. Diecinueve meses: Ahora ya no se me acerca casi nadie, creo que es porque ya no soy un perro bonito. Estoy muy flaco, perdí mi ojo, tengo alguna herida de algún perro más fuerte que me mordió cuando intentaba comer y hace mucho que nadie me cepilla el pelo. La gente no me acaricia. Últimamente lo que abundan son los escobazos que me dan cuando intento dormir un poco a la sombra de alguno de sus porches. Veinte meses: Casi no puedo moverme. Hoy intenté cruzar la calle por donde pasan coches y uno me atropelló. Aunque yo creo que estaba en un lugar seguro...y no olvidaré la mirada de satisfacción del conductor que hasta se ladeó con tal de darme...Si me hubiera matado...pero que va, sólo me dislocó la cadera y el dolor es horrible. Mis patas traseras no se movían, así que con mucha dificultad me arrastré hacia el borde del camino, donde había un poco de hierba. Llevo diez días bajo el sol, la lluvia y el frío, sin comer. Ya no me puedo mover nada, el dolor es insoportable. Me siento muy mal, cuando llovió se hizo un charco donde yo estaba y como no podía moverme estuve mojado muchísimo tiempo, y creo que mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa sin verme, otros me dicen "no te acerques"...¡pero si ni me puedo mover! Ya casi estoy inconsciente, pero una fuerza extraña me hizo abrir los ojos. Una mujer muy dulce me decía "pobre perrito, cómo te han dejado". Junto a ella venía un señor de bata blanca, que empezó a tocarme y dijo "lo siento señora, pero esto ya no tiene solución, es mejor que deje de sufrir". A la señora se le saltaron las lágrimas y asintió, y como pude, moví el rabito agradeciéndole que me ayudara a descansar. Sentí un pinchazo de la inyección y me dormí mientras ella me acariciaba la cabeza, pensando porqué tuve que nacer si nadie me quería.

miércoles, 24 de febrero de 2010

DENUNCIAN A INSPECTOR DE TRÁNSITO MUNICIPAL DE MALTRATO.

Según el relato de la mujer, su hijo David fue increpado por el inspector en inmediaciones de calle San Martin y Necochea, "tomándolo del fuertemente del brazo y obligándolo a bajar de la moto, sin orden previa de detención". Inmediatamente los inspectores secuestran el vehículo con la justificación de "cumplir la ordenanza".
Tras la indignación de sus padres, y luego de haber pedido explicaciones al responsable superior y no haber conseguido ninguna respuesta lógica, la noticia trascendió a los medios, a través de nuestro programa Efectos Secundarios.
A continuación, les presentamos extractos de la solicitada que entregó la familia Ramos a las autoridades municipales y responsables de tránsito, y que hoy publicamos en exclusiva en nuestro blog:

"Quiero hacer pública mi indignación por la agresión que fuera víctima mi hijo David, por parte de un inspector de tránsito..."
Este inspector, de apellido Romero agredió a mi hijo tomándolo fuertemente del brazo, y obligándolo a bajar de la moto por medio de la fuerza, sin mediar la orden previa de detención, sin existir ningún intento de eludir el control, ya que dicho rodado, de mi propiedad, posee toda la documentación que acredita su precedencia.
Yo me dirigí al momento en un remis por lo que habré tardado unos minutos y grande fue mi sorpresa al encontrar que ya habían cargado la moto. Cuando le pregunto al responsable superior del operativo nadie contesta, cuando pregunto por qué le habían producido las marcas en el brazo a mi hijo, nadie contesta.
Más allá del hecho de respetar una ordenanza, está la forma en que pretenden hacerla cumplir, saliendo al paso de forma sorpresiva de la manera que se haría con un delincuente, y mi hijo es un trabajador, comerciante y estudiante, y ellos lo conocen. No era necesaria esa agresión, por lo que me dirijo a las autoridades correspondientes, para que pongan fin a este abuso de autoridad, de parte de inadaptados por los más dóciles, ya que mientras estuve en el lugar, menores en contramano, con motos en muy malas condiciones circulando por las veredas, en ningún momento fueron reprendidos oír ninguna de las personas que estaban en el operativo, tal parecía sólo montado para mi hijo, pues era la única moto que pararon".
Luego, la carta continúa hablando de la realidad social que vive Villaguay y denunciando la ineficiencia de los funcionarios del Estado. Y en este reclamo, también hay una referencia a las constantes inundaciones que sufren algunos sectores por causa, justamente, de la inoperancia municipal. Finalmente, hace un pedido a las autoridades para que encuentren una solución a estos problemas. Y una convocatoria a la ciudadanía, instándola a que "no tengan miedo de radicar denuncias", ya que "debemos cuidar nuestros derechos y no permitir que cosas como estas vuelvan a pasar".
La carta pública está firmada por Carlos María Ramos, DNI 13.069.136, padre del joven agredido.(Fuente: Efectos Secundarios - LT27)

lunes, 15 de febrero de 2010

LO QUE DEJÓ LA TORMENTA DEL DOMINGO A LA MADRUGADA.

Con esta sorpresa se encontraron los vecinos de calles Herrera y Rocamora el domingo por la mañana. Gran parte del cableado telefónico en el piso por la tormenta algo rara que pasó ese madrugada.

domingo, 14 de febrero de 2010

"CUMBIA CON CANCHA...BANDA ANCHA!!!". DESPUÉS DE CINCO LARGOS AÑOS LA BANDA ANCHA TUVO SU REGRESO EN HALLOWEEN.

La banda más loca del país tuvo ayer su regreso, el más esperado de todos, así lo demostró el público que lo fué a ver. El boliche de calle Balcarce 139 estuvo repleto de gente, desde adolescentes hasta más viejitos que compartieron su juventud con la Banda Ancha. La presentación estuvo a cargo de animador oficial de la banda, Monchi Ramírez, quién hizo explotar la madrugada villaguayense con el grito "banda ancha", que se multiplicó por miles. El repertorio fué casi un recuerdo de sus viejos temas que hoy todavian suenan en las radios y muchas casas de la ciudad y el país. Con nuevos integrantes, con la voz original de la banda, y sobre todo con la misma alegría los de la banda deleitaron e hicieron saltar y vivar los temas como Noche aguitada, Pelota de Cuero, Yepe, La Sencilla, El Polvorete del Talo entre otros temas. Ampliaremos la nota con los videos exclusivos tomados por la cámara de Información Villaguay.

 
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