CFK camina hacia un triunfo histórico. Obtendría entre 53 y 57%, una
cifra superior a la de Alfonsín en 1983. Binner va segundo, y el tercer
puesto está disputado entre los postulantes de la UCR y del peronismo no
K.

Faltan dos semanas para las elecciones generales y Cristina Fernández de
Kirchner se prepara para ser el presidente más votado desde el regreso a
la democracia en 1983. El radical Raúl Alfonsín fue el que más puntos
cosechó hasta ahora: 51,7%. Ni Carlos Menem (49% en la reelección) ni
Fernando de la Rúa (48%) pudieron superar ese porcentaje.
En las primarias del 14 de agosto CFK sacó el 50 por ciento de los
sufragios con una diferencia respecto al segundo de 38 puntos. Fue una
victoria abrumadora. Según tres encuestas a las que accedió PERFIL en
exclusiva, el escenario podría ser aun más favorable al kirchnerismo
cuando la gente concurra a los comicios dentro de dos domingos.
Los tres sondeos proyectan entre un 53 y un 57 por ciento de los
votos para la jefa de Estado, que va por la reelección. Y una diferencia
de entre 37 y 43 puntos con relación a su principal oponente. Lograría
así un doble récord: además de la cantidad de puntos, la continuidad de
un mismo proyecto político durante 12 años.
El crecimiento de entre 3 y 7 puntos respecto a las primarias
obedece a varios factores. Uno de ellos es que muchos ciudadanos se
sienten más cómodos votando al que tiene las de ganar. Otra causa,
quizás la más importante, es que la oposición se desarmó después de la
victoria arrolladora del kirchnerismo. Francisco de Narváez, el aliado
de Ricardo Alfonsín en la Provincia, decidió recorrer el territorio con
otro candidato presidencial, Alberto Rodríguez Saá. Elisa Carrió optó
por apostar a que voten su lista para el Congreso, desalentando su
propia carrera a la Casa de Gobierno. Eduardo Duhalde se peleó con todos
y perdió la posibilidad de atraer “heridos” peronistas al tener baja
performance en las primarias. Un tercer punto a tener en cuenta es que
en la carrera a la Rosada tres candidatos quedaron afuera y, aunque
sumaron pocos votos, algo es algo. Se trata de Alcira Argumedo (Proyecto
Sur), José Bonacci (Partido del Campo Popular) y Diego Pastore (Acción
Vecinal).
Por eso el escenario no sólo aumentaría los votos de CFK. También
modificaría el segundo lugar. Las tres encuestas –de Ipsos-Mora y
Araujo, de Management & Fit y de Römmer y Asociados,– colocan al
socialista Hermes Binner como el segundo, aunque lejos del oficialismo.
Es un dato interesante: Binner obtuvo el cuarto puesto con 10 por ciento
de los sufragios en las primarias. Si las elecciones fueran hoy sacaría
entre 12 y 16 puntos. Logró posicionarse como una alternativa, en parte
gracias al propio Gobierno, que lo levantó un poco con los cruces con
la Presidenta. A la Casa Rosada, si bien le podría quitar puntos, le
conviene tener legisladores del Frente Amplio Progresista en el
Congreso. Muchos de ellos acompañaron proyectos emblemáticos del
oficialismo.
El tercer lugar lo disputan –según dos de las tres encuestas–
Rodríguez Saá y Ricardo Alfonsín. Esos dos sondeos, de Rommer y de
Management & Fit, ubican a Eduardo Duhalde en el quinto lugar. El
tercero, de Ipsos, da un empate entre Binner y Duhalde y posiciona a
Alfonsín quinto.
Corte de boleta. Según el sondeo de Management & Fit un 48 por
ciento de los que fueron a las primarias tienen decidido cortar boleta.
En ese fenómeno, el 68 por ciento de los que optaron por Binner y
Rodríguez Saá tienen pensado usar la tijera para las otras categorías.
Le sigue Elisa Carrió, con el 66%, y Ricardo Alfonsín, con el 61 por
ciento. Cristina tendría el más bajo corte de boleta, con un 34,1 por
ciento.
Aunque es la oposición, que sabe la presidencial perdida, la que más
apuesta al corte de boleta, en los números parece ser la más
perjudicada. Esta semana tanto Carrió, como Binner y el Frente de
Izquierda de Jorge Altamira, salieron a hacer campaña para no dejar en
manos del oficialismo el Congreso. Pero los que siguen a CFK parecen no
pensar igual.
Poliarquía Consultores, muestra algunos leves cambios respecto de los resultados de las primarias celebradas el 14 de agosto.
El sondeo le otorga a la Presidenta casi las mismas adhesiones que
hace dos meses (de 50,24% a 49,3% en esta medición), pero cuando se
proyectan los votantes indecisos se observa que Cristina Kirchner
obtendría entre 52 y 55% el domingo 23. El 94% de los consultados
pronosticó que ella será la ganadora, un nivel de coincidencia casi sin
precedente.
Entre los opositores, la novedad más significativa es que Binner
salta al segundo lugar, puesto del que desplaza al radical Ricardo
Alfonsín, que pasa a la tercera ubicación. Eduardo Duhalde se desmorona y
podría terminar en el quinto lugar.
Según la encuesta, Binner (en las primarias había quedado cuarto con
10,18%) tiene ahora una intención de voto de 13,6%, y una proyección
que lo ubica entre 14 y 16%. Alfonsín , en cambio, bajó del 12,20% de
agosto a 9,5%, con una proyección que lo coloca, de todos modos, entre
10 y 12%, cerca de lo que sacó en las primarias. Por el lado de los
peronistas, hay un empate técnico. Aunque hoy saca una pequeña ventaja
Alberto Rodríguez Saá (Compromiso Federal) con 8,2%, sobre Duhalde
(Frente Unión Popular), con 7,8%, después de proyectar indecisos los dos
terminan empatando entre el 8 y el 10%. Esto marca un retroceso para
Duhalde, que en agosto había quedado tercero (con 12,12%) casi igualando
a Alfonsín. En cambio, Rodríguez Saá sigue muy cerca del 8,17% que
había sacado en las primarias. Al final se ubican, otra vez, la
candidata de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, con 2% de adhesiones y
una proyección que la dejaría entre 2 y 3%, y el postulante del Frente
de Izquierda, Jorge Altamira, con 1,8% y la misma proyección que Carrió.
En la oposición el único candidato que subió algo respecto de agosto
fue Binner, mientras que los demás terminarán igual o peor que en las
primarias. "Cuando se le pregunta a la gente por qué le va mal a la
oposición, contestan que es por la fragmentación (16%), la falta de
propuestas (14%) y la aprobación de la gestión del actual gobierno
(14%)", apuntó Fabián Perechodnik, uno de los directores de Poliarquía.
Los motivos del éxito de la Presidenta también aparecen muy claros
en el sondeo. El 48% de los entrevistados considera que la situación del
país mejoró con respecto a un año atrás, para el 33% sigue igual, y
sólo un 19% opina que empeoró.
La clave de esas opiniones parece estar en la economía. "Entre las
cosas que mejoraron en el último año, casi el 60% de los encuestados
señala el aumento del empleo, el crecimiento de la economía o la
estabilidad", sintetizó Alejandro Catterberg, otro de los directores de
Poliarquía.
Las demás cuestiones, como los programas sociales, el acceso a la
jubilación o la obra pública quedan muy lejos de las mejoras económicas,
con un 6 o 7% de adhesiones.
Entre las cosas que empeoraron el último año, también hay temas muy
dominantes: el 55% de los consultados optó por la inflación o la
inseguridad. Temas como la corrupción, la Justicia o la educación sólo
le preocuparon al 2% de los entrevistados.
El sondeo también muestra variables interesantes cuando se analizan
los votantes según sexo, edad y nivel educativo. De ahí surge que la
Presidenta y Duhalde son los únicos candidatos que cosechan más votos
entre los hombres que entre las mujeres. La Presidenta baja cerca de
ocho puntos entre los votantes de su propio sexo.
Si se mira el rango de edades, la Presidenta recoge más preferencias
en el grupo de entre 30 y 49 años, y también con los menores de 30. En
cambio, Duhalde es el que más diferencias saca con los mayores de 50,
mientras que los demás muestran preferencias más parejas. Analizando el
nivel educativo, Cristina Kirchner tiene más adhesiones en el grupo con
estudios primaros; Binner saca mucha diferencia entre los sectores
universitarios, y a Alfonsín lo prefieren aquellos con estudios
secundarios.
Más allá de esas distinciones, una cosa parece unirlos a todos: casi
el 70% admitió que está poco o nada interesado en las elecciones en las
que elegirá presidente.